Path
LA SIGUIENTE INFORMACIÓN ES MUY IMPORTANTE :
LA MEJOR CREMA ANTIARRUGAS DEL MUNDO CUESTA 12 €, ES ÚNICA Y NO TIENE COMPETENCIA POSIBLE CON NINGUNA OTRA CREMA DEL MERCADO.
SE LLAMA CREMA CON PANTALLA TOTAL DE RAYOS SOLARES.
Los cambios en la piel están relacionados con los factores ambientales, constitución genética, nutrición y otros factores; sin embargo, el factor aislado más importante es la exposición al sol, lo cual es evidente comparando las áreas del cuerpo que tienen una exposición regular al sol con las que están protegidas de la luz solar. Parece que los pigmentos naturales proporcionan algo de protección contra el daño en la piel inducido por el sol.
Los rayos ultravioleta (UV) son una forma invisible de radiación. Pueden penetrar la piel y dañar las células en forma de quemaduras. De hecho, el bronceado tampoco es saludable. Aparece después de que los rayos del sol hayan matado algunas células y dañado otras. No hay que olvidar que los rayos UV pueden causar lesiones en la piel durante cualquier estación del año y a cualquier temperatura. También pueden causar problemas en los ojos, arrugas, manchas y cáncer de piel.
Las personas con ojos azules y piel blanca muestran más cambios en la piel con el envejecimiento que las personas con piel oscura y fuertemente pigmentada.
Además los rayos ultravioletas del sol (UV) dañan fibras de la piel llamadas elastina. El deterioro de las fibras de elastina causa que la piel cuelgue, se estire y pierda su habilidad de volver a su estado original después de estirarse. La piel también se amorata y se rompe con más facilidad y tarda más en curarse. Así que, mientras que el daño causado por el sol no se ve mientras se es joven, se va acumulando y sí es notable con el paso de los años.
Aunque a veces la piel puede repararse a sí misma, la realidad es que no hay nada que pueda reparar completamente el daño causado por el sol. Por esta razón, nunca es demasiado tarde para empezar a protegerse. Lo que sí se puede hacer es retrasar los cambios asociados al envejecimiento controlando la exposición solar. Puesto que la mayoría de los cambios de la piel están relacionados con dicho elemento, la prevención es un proceso de por vida. Las tres reglas básicas incluyen: evitar las quemaduras solares en la medida de lo posible, usar un protector solar de buena calidad cuando estés al aire libre (incluso en invierno) y utilizar prendas de vestir protectoras y sombreros cuando sea necesario.
Además la luz solar origina pérdida de la elasticidad de la dermis, deshidratación de la piel, cambios en el pigmento como las manchas de la cara, etc…
Protección frente al sol
- Aplica en la piel fotoprotectores solares con filtros de protección UVA y UVB adecuados al fototipo (tipo de piel) de cada persona, con un SPF de 15 o más.
- Evita la exposición al sol en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas)
- Utiliza barreras físicas para que el sol no llegue a la piel: sombrillas, sombreros de ala ancha (para proteger también el cuello y las orejas), camisetas, ropa protectora, etc.
- En todas las edades, usa gafas de sol que absorban el 100% de las radiaciones ultravioleta.
- Ten en cuenta el lugar en que se está: playa, montaña... para adecuar aún más las medidas de protección.
- Bebe abundante agua para evitar la deshidratación.
- Protégete también en los días nublados.
- Evita las lámparas solares y las camas/cabinas para el bronceado.
Revisar la piel con regularidad para detectar cambios en el tamaño, la forma, el color o la textura de sus marcas de nacimiento, lunares y manchas. Esos cambios pueden ser un signo de cáncer en la piel.
2 . LOS CAMBIOS DE LA PIEL CON LA EDAD
Lo habitual es que con la edad se perciban cambios en la piel. El estrés, las reacciones a los medicamentos, la obesidad y las deficiencias nutricionales también contribuyen al envejecimiento más temprano de la piel.
Con los años, el cuerpo va cambiando y lo mismo ocurre con la piel. Aparecen canas, arrugas y lo que conocemos como piel flácida.
El sol, el clima severo y los malos hábitos (fumar, nivel de estrés) son los principales responsables de estos cambios que experimenta nuestra piel.
Lo natural es que con el paso del tiempo se produzcan algunos cambios:
- La piel se vuelve áspera.
- Toma una apariencia más floja por la pérdida de elastina y colágeno.
- Aumenta la facilidad de la piel para amoratarse debido a una disminución de los vasos sanguíneos.
- La pérdida del cartílago en la nariz provoca que la punta caiga un poco.
- La pérdida de elasticidad deriva en líneas faciales más pronunciadas (son habituales las líneas horizontales en la frente, verticales en el entrecejo, en las sienes, la parte superior de las mejillas y alrededor de la boca).
- Con el envejecimiento, la capa externa de la piel (epidermis) adelgaza, las células que contienen pigmento (melanocitos) disminuyen. El resultado es que la piel se muestra más delgada, pálida y traslúcida. Las manchas pigmentadas grandes (denominadas manchas por la edad, manchas hepáticas o lentigos) pueden aparecer en las áreas más expuestas al sol.
- Las glándulas sebáceas producen menos aceite a medida que se cumplen años, se pierde elasticidad lo que produce sequedad.La piel envejecida se regenera con mayor lentitud.
Ojos
- La piel alrededor de los párpados se afloja y se arruga, formando con frecuencia la conocida e indeseada 'pata de gallo'. La órbita del ojo pierde algunas de sus almohadillas de grasa y los ojos se ven más hundidos.
- Los párpados inferiores pueden presentar bolsas y es muy común que se observen párpados caídos, lo que además limita la visión.
- La porción coloreada del ojo (iris) pierde pigmento, por lo que la mayoría de las personas mayores parecen tener los ojos de color gris o azul claro.
Cuidados en la infancia
- Exposición solar. Recuerda que los niños no deben tomar el sol, juegan en el sol. Por esto se deben controlar los horarios de exposición. La aplicación de la crema protectora debería hacerse a diario, independientemente del clima. De hecho, debería aplicarse dos veces al día. Si la aplicación se convierte en rutina, el niño lo hará solo a partir de los ocho años.
Cuidados en la adolescencia
Se trata de una etapa caracterizada por los cambios hormonales. La piel luce un brillo natural que no se repite a lo largo de la vida. Es en esta época cuando las hormonas estimulan las glándulas sebáceas para que produzcan más sebo.
- Por el contrario los poros se tapan por exceso de sebo y demasiadas células muertas y entonces se produce el acné y las espinillas tan características de esta edad.
- Uñas. Si se pintan, la mejor elección son los esmaltes sin formaldehído, para evitar dermatitis de contacto alérgicas.
- Exposición solar. Aplicar diariamente los protectores solares. Teniendo en cuenta que a esta edad se aspira a un bonito bronceado, es importante que se conciencien del uso del solar y de las gafas de sol. Los labios también deben protegerse con un bálsamo labial que contenga protector solar
- Belleza. Comienza la ilusión por lucir una dermis facial perfecta. Es muy sencillo. Cuestión de rutina. Aplicarse una crema limpiadora. Un consejo: evita las limpiadoras con alcohol, ya que resecan la piel y no ofrecen ninguna ventaja. Un producto exfoliante una vez a la semana se convertirá en tu aliado para mostrar una piel bonita. Para las espinillas, muy típicas durante la adolescencia, pide en el mercado productos 'non-comedonico'.
Cuidados entre los 20 y los 30 años.
Durante estos años, la piel se encuentra en uno de sus mejores momentos. El acné propio de la adolescencia desaparece y la dermis luce suave, tersa y radiante. Dicen los especialistas, que si aún no se han adquirido los buenos hábitos de belleza saludable, ya no hay excusa para retrasar más el cuidado de la piel.
No hay que olvidar que, aunque la piel está espléndida no será así para siempre. Los pasos no cambian: limpiar, hidratar y nutrir. Para ello, una buena mascarilla, hidratante y crema facial con protección solar constituyen un buen equipo de belleza y salud. Se recomienda comenzar a usar cremas para el contorno de los ojos con retinol para retrasar en lo posible los signos de la edad.
A los 30...
A los 30 se empiezan a usar cremas hidratantes con ingredientes activos para tratar las líneas de expresión. La limpieza y la exfoliación con ingredientes como los ácidos glicólico o alfa hidróxidos comienzan a ser más importantes. El protector solar es vital para evitar las manchas y las arrugas prematuras. Empiezan a aparecer las primeras arrugas; se manifiesta el fotoenvejecimiento temprano y pueden verse poros abiertos, así como acné o mínimo acné cicatrizado.
A esta edad, los tratamientos que más se suelen recomendar son los peeling químicos que mejoran las posibles cicatrices de acné y mejoran el aspecto general de la piel; las cremas antiarrugas; y para las personas que gesticulan mucho es conveniente alguna sesión de Botox, y algún tipo de peeling para iluminar la piel del rostro, ya que el conjunto de todo retrasa de forma importante la formación de las arrugas.
A los 40...
Una vez pasada la frontera de los 40, nuestra piel empieza a perder firmeza y elasticidad, comienzan a marcarse las primeras arrugas y descolgamientos, así como la temida papada. Para evitarlo, la prevención y la constancia, como siempre, serán nuestras mejores armas.
En esta época de la vida, la hidratación resulta muy importante, por lo que debes hidratar toda tu piel a diario: cuerpo, cuello y cara. No olvides aplicarte al anochecer una crema nutritiva que contenga retinol o vitamina C. Este tipo de cremas previene el envejecimiento gracias a su efecto tensor. El momento idóneo para su aplicación es justo antes de acostarse, puesto que es por la noche cuando nuestras células entran en funcionamiento y se regeneran.
El fotoenvejecimiento cutáneo ya es de carácter moderado y pueden aparecer manchas oscuras, llamadas lentigos. La queratosis es palpable pero todavía no es visible, pero comienzan a marcarse líneas paralelas a la sonrisa y arrugas en movimiento.
Los tratamientos para esta edad son el peeling medio de forma programada, el relleno de arrugas , el empleo de Botox con una periodicidad de entre seis y ocho meses, las cremas antiedad y la prevención a base cremas con DAME Retinol. Puede ser necesario ya un rejuvenecimiento de la mirada o elevación del párpado (ver más información en el apartado de nuestra web).
A los 50...
La piel pierde elasticidad y ya se ven los efectos del sol de los años pasados en forma de manchas y pecas.
La rutina de cuidados es similar a la de los cuarenta. Es necesario comer saludablemente y hacer ejercicio para mantenernos flexibles. Además en la década de los 50 se producen una serie de cambios hormonales como consecuencia de la menopausia y suelen influir directamente en la piel. A los 50 el fotoenvejecimiento es avanzado y disminuye el espesor y la celularidad de la dermis y la epidermis. Surgen diferencias de pigmentación, arañas vasculares y la queratosis ya es visible, al igual que las arrugas sin movimiento.
Un peeling mejorará el aspecto de la piel en general, lo que proporciona al profesional un marco adecuado para tratar problemas concretos. Respecto a la disimulación de las arrugas, sobre todo de la zona peribucal se aconseja hacer una remodelación labial, rellenar los surcos nasogenianos y las comisuras bucales. El tercio superior se alisará con Botox y relleno en las arrugas más profundas. Finalmente, para reconstruir el óvulo de la cara se emplea el Lifting sin cirugía con ácido poliláctico (Sculptra) o corregir el descolgamiento mandibular con un tratamiento definitivo de liftig por medio de hilos tensores.
A los 60...
Los síntomas del paso del tiempo son mucho más marcados: fotoenvejecimiento, aparición de arrugas en toda la cara, piel seca, atrofia cutánea, flaccidez, hirsutismo y arañas vasculares, entre otras.
Para esta etapa de la vida se recomienda la mesoterapia facial con ácido hialurónico y vitaminas que mejorarán la elasticidad, la turgencia y el tono de la piel y mantendrán una correcta hidratación que estimula la actividad celular. También están indicados los complementos nutricionales a base de ácidos grasos poliinsaturados (omega3) para una correcta hidratación y conservación de la epidermis; antioxidantes y antirradicales libres: vitaminas A-E-C, glutation, zinc, selenio y Beta carotenos. Y por otro lado, destacan los tratamientos despigmentantes como el peeling y láser y las cremas, los rellenos de arrugas, la toxina botulínica o las cremas reafirmantes. Además de los mismos tratamientos aconsejados para la década de los 50 comentados anteriormente (liftings faciales sin cirugia).
4. CONSEJOS PARA CUIDAR LA PIEL
- La dieta es fundamental con un alto consumo de frutas, verduras y ensaladas, agua abundante y mantener un peso adecuado.
- Complementos nutricionales: vitaminas y antioxidantes.
- Ejercicio físico practicado de una manera regular y de forma adecuada es determinante en la mejora de salud y el bienestar de la persona. Se recomienda un ejercicio aeróbico, como bicicleta estática o similar.
- Protégete adecuadamente del sol con una crema protectora que contenga filtros solares acordes a su fototipo cutáneo. Aunque se repite constantemente, es la principal causa del envejecimiento cutáneo y de las lesiones malignas.
- Realiza peelings periódicos.
- Uso de cremas adecuadas para cada edad: hidratantes de día y nutritivas de noche.
- Seguir el consejo de su médico estético que adecuará el tratamiento dependiendo del tipo de piel y sus características personales.
- Si tienes la piel seca, emplea una crema nutritiva diariamente. Si es grasa, emplea una crema específica, para que no se taponen los poros.
- Cuida tu contorno de ojos. La mirada indica tu edad.
- Utiliza maquillajes que dejen respirar la piel. Recuerda limpiar adecuadamente el rostro después.
LA AUTOESTIMA Y TRATAMIENTOS DE ESTÉTICA
1. ORIGEN DE LA AUTOESTIMA
La imagen corporal y la identidad del individuo se construyen en contacto con los otros y con su mundo externo. Por lo tanto, el ser humano desde sus primeros contactos con su entorno, está recibiendo estímulos de placer y displacer, siendo su receptor su propio cuerpo.
El contacto con su primer objeto amoroso, que en términos generales es su madre, posibilita la estructuración e identificación con su imagen corporal. El estímulo permanente que ejerce ese primer objeto en el niño, es fundamental para lograr una identificación positiva de él como individuo, es decir, construir su autoestima.
Un estímulo deficiente traerá como consecuencia una carencia en ese punto, que repercutirá posteriormente en una baja autoestima y una sensación de no hallarse bien dentro de sí mismo.
Esta imagen interiorizada de uno mismo, creada en los primeros 20 años, puede haberse estructurado de manera muy armónica y positiva con alto concepto de sí mismo o por el contrario de manera deficiente, con grandes carencias y vacíos, que acabaran por salir a la luz.
Así como existe esa identificación en los primeros años de la infancia, así la humanidad también se identifica con conceptos de belleza marcados por épocas, donde determinantes económicas y socioculturales, dejan su huella en la manera de percibir lo bello, en el individuo.
A pesar de esa primera impronta, es posible mejorar la autoestima de adulto a través de terapia sicológica cognitiva y conductual, pero lamentablemente se siguen considerando el psicólogo y el psiquiatra como ayuda para enfermos mentales.
2. IMPORTANCIA DEL "YO" SOCIAL
Como criatura social, el ser humano necesita comunicarse, necesita la mirada comprensiva y confirmadora del otro para existir. Es más, nada ejerce una influencia tan importante en el desarrollo de una persona como su aspecto y no tanto el real como la convicción de que tiene atractivo o que carece de él.
Son importantes estos aspectos, ya que pacientes que consultan por insatisfacciones estéticas, pueden estar enmascarando un trastorno emocional, o simplemente su imagen externa, se encuentra en desarmonía, con la percepción que tienen de sí mismos.
En el siglo XX y comienzos del XXI, observamos un incremento en la necesidad de reafirmación del individuo, en su aspecto externo. El Cuerpo se convierte en el vehículo catalizador de situaciones internas. Así como el proceso de envejecimiento del ser humano, se entiende como juventud perdida, no se enfoca como una madurez o un acúmulo de experiencia.
El duelo realizado por la pérdida de la juventud, puede estar sustituido con un gran fortalecimiento y crecimiento emocional, o por el contrario, puede ser causa de un estado de insatisfacción, sin poder encontrar este individuo ningún mecanismo de reparación.
3. CONSULTAS EQUIVOCADAS
Es frecuente en nuestra práctica profesional, observar pacientes, que se niegan a envejecer y sustituyen vacíos interiores, por múltiples envolturas externas, arquetipos creados por una sociedad, que no acepta su deterioro, que rechaza lo feo y lo viejo.
Son individuos para los cuales el envejecimiento es el derrumbe. La pérdida de su juventud no ha sido bien asumida y se convierten en buscadores insaciables de, sin capacidad de reparar o sustituir, ese gran vacío interior que les ha causado esa pérdida.
Para nosotros es muy importante identificar esto/as pacientes y hacerles comprender que deben tratar la raíz del problema. Que mejorar un aspecto de su físico, a veces incluso innecesario, es una huida hacia adelante.
En otros casos, más sanos y afortunadamente la gran mayoría, nos encontramos con pacientes que asumen el envejecimiento con gran tranquilidad, y solo nos buscan, al médico estético, para disminuir sus signos de envejecimiento y encontrarse mejor, pero sin sobrevalorar este proceso.
De esta manera, logran obtener una armonía entre su interior íntegro reparado y maduro, y su exterior que va decayendo.





